La Torre do Batallón de Sarria, «A Fortaleza» que puede convertirse en un hotel

La Torre do Batallón de Sarria, «A Fortaleza» que puede convertirse en un hotel

Un antiguo castro en la parte más alta de la, por entonces, Vila Nova de Sarria fue el emplazamiento elegido para alzar, imponente, el Castillo de Sarria, conocido en la actualidad como la Torre do Batallón, única superviviente del tiempo. Aunque se desconoce de forma oficial quién ordenó su construcción y cuándo, se fija el siglo XII como punto de partida de esta edificación. Es a mediados de este siglo cuando Gutierre Ruíz de Castro, figura a la que se señala como artífice, adquiere el señorío de la ahora comarca lucense, todo ello gracias a su matrimonio con Elvira Osorio.

Sin embargo, cabe mencionarse que la denominación de «Torre do Batallón» no es exacta, ya que el castillo aparece referenciado en la historia como «A Fortaleza», por lo que la propia antigua edificación militar debe denominarse «Torre da Fortaleza»; así lo explica el Seminario de Estudos Sarriaos.

Fue la Gran Guerra Irmandiña la causante de la destrucción de este emplazamiento. Arrasado y desolado en 1467, los años posteriores estuvieron plagados de esfuerzos por parte de los vasallos del lugar por su recuperación. Posteriormente, hasta el siglo XVII, es utilizada como prisión, para pasar después a ser asediada en varias ocasiones durante las guerras entre el Conde de Lemos y el mariscal González de Ribadeneira. Fueron los Reyes Católicos los encargados de frenar su destrucción completa.

La fortaleza que un día defendió el Camino de Santiago a su paso por el lugar quedó reducido a la torre a la que se hace referencia, dejando atrás, se cree, a tres atalayas más que perecieron en el camino. Atrás quedaron también el puente elevadizo, los fosos, los contrafosos… Es a mediados del siglo XIX cuando se derriba la Torre del Homenaje y la Torre de Flanco, quedando la única que se conserva por petición del comprador, Casiano Pérez Batallón.

El abogado y el político adquirió en 1860 media parte de esta fortificación, construyó una casa residencial y una cuadra, entre otros, y levantó un muro que ha impedido cualquier tipo de visita. Tan solo diecisiete años antes, la Torre del Mercado fue derruida.

Quince metros de altura, almenas intactas y una forma semicircular con sillería de granito. Su estado de abandono es absoluto. A la venta en la actualidad, su propiedad continua a manos de la familia Pérez Batallón.

Su desuso semeja estar llegando a su fin, ya que sus propietarios desean construir un hotel en la torre y en los propios terrenos urbanizables del lugar. Pese a contar con el beneplácito de Patrimonio, el Ayuntamiento de Sarria trata de frenar el fin de la Historia, con mayúscula.