El arte rupestre que Baleira ha conseguido proteger durante siglos

El arte rupestre que Baleira ha conseguido proteger durante siglos

A principios del mes de agosto, tres senderistas estaban lejos de imaginar lo que sus pasos acababan de conseguir para la historia de Galicia. Mientras se encontraban disfrutando de la naturaleza en el municipio de Baleira, perteneciente a la comarca de Fonsagrada, procedieron a visitar una de las cuevas del lugar. Incrédulos, llamaron al Seprona —Servicio de Protección de la Naturaleza—. Ante sus ojos, unas pinturas que poco tenían que ver con los modernos grafitis.

Fue entonces cuando la Guardia Civil se puso en contacto con el departamento de Patrimonio de la Xunta de Galicia. El hallazgo podía ser importante. El interior de la cueva era un mural digno de admirar. Las autoridades no tardaron en acudir al lugar en un comienzo, acompañados de un arqueólogo de la propia Xunta. Su presencia, justificada: se encontraban frente a pinturas rupestres. El nueve de agosto las buenas sospechas fueron confirmadas.

Pero parece que fue David Outeiro, un vecino de Fonsagrada, el que días antes realizó el gran hallazgo, según indican desde Historia de Galicia, el cual habría alertado a Mariña Patrimonio. El pasado 24 de julio, la solicitud de protección del lugar ya se encontraba solicitada. Pese a las posibles contradicciones iniciales, todos apuntan a la sorpresa.

Conservación y prudencia

Sin embargo, debe imponerse la prudencia. Así lo ha expresado el arqueólogo encargado del estudio a La Voz de Galicia. La primera acción es cerrar la cueva. Se trata de impedir que ninguna visita pueda alterar la temperatura y/o humedad del entorno, afectando así a la conservación de las pinturas, las cuales semejan estar realizadas con ocre con clara de huevo. La segunda, conformar un equipo de expertos, con historiadores y arqueólogos. La colaboración por parte del ayuntamiento es primordial.

En la misma línea se ha expresado Manuel Miranda, portavoz de la asociación cultural Mariña Patrimonio, pidiendo que no se realicen visitas al lugar en aras de velar por la conservación del medio. De hecho, el propio colectivo no ha hecho pública la ubicación exacta de la cueva. Alega filtración de la noticia y su deseo de haber mantenido el secreto hasta haber podido proteger las pinturas. La Xunta, por su parte, ya ha iniciado los trámites para cerrar la gruta, cuyo monte es propiedad de los vecinos de la zona.

Por el momento no se descartan restos de cazadores prehistóricos o de la industria lítica y ósea de los posibles habitantes del emplazamiento. Además, algunas evidencias parecen ligar el arte encontrado con otro muy similar hallado en la Cova del Demo, en Asturias, a apenas 90 kilómetros de la localización, pertenecientes al Calcolítico y muy esquemáticas. En Portugal, la cueva de Val de Junco, en Esperança, protege pinturas semejantes.

¿Nos encontramos ante el segundo yacimiento de Galicia con representaciones rupestres, las primeras esquemáticas?

 

Fuente imagen: Mariña Patrimonio